Historia

EL KILÓMETRO CERO
Toda gran historia tiene un gran inicio, y la de La Guaca es una que resuena con la fuerza de un motor afinado. Los años 70’s fueron testigo del gran sueño de Don Marcial Fallas, dueño de un humilde taller de enderezado y pintura en San José, Costa Rica. Don Marcial tuvo la visión de adquirir un lote de repuestos y partes usadas que estaban siendo rematados por una empresa estatal. Esta visión la compartió con su hijo José Manuel Fallas Valverde y juntos se aventuraron en el negocio. Así, en 1978, nace Repuestos Usados A.V. 10 S.A una empresa netamente costarricense que iba a revolucionar la comercialización de los repuestos en el país.
PASO ANCHO, EL PRIMER
NIDO
Se necesitaba un lugar para iniciar este emocionante camino, así fue como buscando intensamente lograron encontrar y adquirir un lote ubicado en las cercanías de Paso Ancho, al sur de la capital. En este espacio, entre matas de plátano, gallinas y repuestos, nace el primer nido. Como era de esperarse, pocos meses después, el taller de enderezado se trasladó al lado e inició la construcción de las primeras bodegas para albergar este ya famoso lote de repuestos. Muy pronto, el rumor de este innovador establecimiento se comenzaba a escuchar entre quienes buscaban soluciones automotrices confiables y accesibles en todo Costa Rica.
UN NOMBRE QUE LLEGÓ DEL CORAZÓN DE LA GENTE
Nada pasa por casualidad, y la historia de La Guaca no podría estar completa sin su nombre. Diagonal a esta propiedad en Paso Ancho, había un bar llamado “La Guacamaya”. Fue el destino mismo el que, a través de los clientes, empezó a dar forma a un nombre que hoy es parte de nuestra cultura automotriz. La gente hablaba de la “Repuestera de La Guacamaya”, y así, de manera orgánica, Don Marcial y José Manuel abrazaron este nombre que con tanto cariño sus clientes le habían otorgado.
UN NUEVO SUEÑO SE ENCIENDE
Diez años después de haber encendido su motor, en 1987, La Guaca comenzó una nueva ruta: la importación y venta de repuestos nuevos. Esta decisión revolucionó el mercado automotriz en Costa Rica, ya que le brindaba a los clientes la posibilidad de elegir entre repuestos nuevos o usados, algo inimaginable para aquella época. Con cada pieza, La Guaca demostraba que los sueños de Don Marcial y José Manuel iban mucho más allá de solo vender repuestos; se trataba de brindarle soluciones, alternativas y beneficios a los clientes para mantener sus vehículos en óptimas condiciones, de manera que fuera accesible para todos y con la tranquilidad de recibir la mejor calidad al precio justo, esto convirtió a La Guaca en una empresa única en su género.
¡CRECER SIEMPRE FUE EL
REFLEJO DEL TRABAJO
DURO!
La pasión y dedicación de La Guaca se ven reflejados en su crecimiento, el cual era evidente y la necesidad de crear bodegas para el almacenamiento de los repuestos se convirtió en una urgencia. El Taller de enderezado y pintura tuvo que ser trasladado al costado oeste, de lo que hoy se conoce como el paso a desnivel de Paso Ancho, esto para que sus antiguas instalaciones se remodelaran y dieran lugar a la hoy llamada Sede Central de Repuestos La Guaca. Después de todo, el inventario más grande de repuestos de Costa Rica debía estar debidamente resguardado.
DIVISIONES ESPECIALIZADAS PARA CADA NECESIDAD
En los siguientes años, dos nuevos edificios fueron construidos como parte del crecimiento de la empresa, pero sobre todo por la ampliación de servicios para la ya gran cartera clientes que La Guaca atendía, estos fueron: el edificio de la división de Motores (1993) y el edificio de la división de Parabrisas (1994), la continua demanda de repuestos sumado a la gran diversidad de los mismos, impulsó la idea de que la empresa se organizara mediante la creación de DIVISIONES ESPECIALIZADAS, buscando la especialización de repuestos y el mejor servicio al cliente. Con esto, La Guaca seguía ampliando sus horizontes, convirtiéndose en el destino preferido para cualquier necesidad automotriz.
¡18 AGENCIAS: 18 NIDOS POR TODO EL PAÍS
La historia de La Guaca no estaría completa sin el compromiso de llevar sus servicios a cada rincón de Costa Rica, la empresa ha tenido como misión: la expansión en todo el territorio costarricense. Hoy, con 18 agencias a lo largo del país y más de 750 colaboradores, La Guaca sigue llevando el sueño de Don Marcial y Don José Manuel a nuevos horizontes. Porque cada agencia es un nido donde los clientes encuentran el respaldo y la confianza que solo La Guaca puede ofrecer.
UN SERVICIO INTEGRAL PARA CADA MOTOR
Desde sus inicios, La Guaca se preocupó por brindar a cada cliente la mejor experiencia de acuerdo a sus necesidades. A lo largo de los años, ha desarrollado una gama de servicios pensada en cubrir todas las necesidades automotrices: repuestos nuevos y usados, instalación de parabrisas, autodecoración, servicio a domicilio, entregas por encomienda, extra financiamientos y más recientemente los centros de servicios automotrices Guaca Service, entre muchos otros. Con esto La Guaca reafirma su compromiso con los costarricenses de acompañarlos en cada kilómetro.
EL RESPALDO DE GRANDES MARCAS
A lo largo de su camino, La Guaca ha sumado importantes aliados, tales como Tong Yang Group, Auto Parts Industries, KMX, Benson, HS, Llumar y OBK, entre otras, reafirmando su liderazgo en el sector automotriz. En 2015 una gran noticia llegó a todos los nidos, La Guaca había adquirido la distribución exclusiva de la marca Depo, expertos en productos de iluminación para vehículos, y en 2017, como resultado de una gran negociación, llegó la noticia que revolucionaría una vez más al sector automotriz en Costa Rica, se lograba la distribución autorizada para el país de la marca alemana Bosch, el fabricante de repuestos aftermarket más grande del mundo. La confianza depositada por todas estas marcas es el reflejo de la calidad y el prestigio que La Guaca ha cultivado a lo largo de todos estos años.
GUACA CLUB: EL EXCLUSIVO PROGRAMA PARA MECÁNICOS y TALLERISTAS.
La fidelidad de los clientes durante tanto tiempo tenía que ser premiada. Es por esto que nace Guaca Club, el plan de fidelidad exclusivo para talleristas y mecánicos, con beneficios únicos en el sector. En dicho programa, los talleristas pueden acumular puntos por sus compras y canjearlos en comercios afiliados, así como aprovechar descuentos especiales y muchos otros beneficios que solo una empresa como La Guaca puede brindar.
¡EL NIDO MÁS
IMPORTANTE DE TODOS!
Con el crecimiento llegan más responsabilidades y sobretodo el de mantener el buen servicio de siempre, es por esto que en el 2017 nace EL NIDO, un centro dedicado a capacitar, guiar y formar a cada colaborador bajo los valores y principios de La Guaca. Compartiendo el sueño de Don Marcial y Don Jose, El NIDO proporciona las herramientas esenciales para que La Guaca siga volando alto y alcanzando nuevas metas, todo en un ambiente cálido y relajado como solo un nido puede ofrecer.
UNA EMPRESA CON ALAS DE SOLIDARIDAD
La historia ha sido buena con La Guaca, le ha dado la oportunidad de crecer y convertirse en un ícono de la cultura costarricense, es por eso que la responsabilidad social ha sido un pilar fundamental desde hace muchísimos años. Con ASOGUACA y APROENCA, la empresa se ha volcado a ayudar a quienes más lo necesitan: colaboradores, comunidades, los niños de Teletón, pacientes de cáncer y muchas personas más. Cada donación, cada gesto, es un recordatorio de que La Guaca es más que repuestos; es una familia comprometida con Costa Rica.
